Estoy desintoxicándome, arañándome el alma con la punta de tus ojos; asfixiándome, quedándome justo en ese momento que sobra, que está de más, o de menos. Fugándome, entre faldas con volantes y colores, partiéndome en dos, en tres, en mil. Jugándome hasta las letras de mi nombre y por si acaso. Siempre. Pintándome los ojos a la hora de la siesta, liando cigarrillos a escondidas, escarbando y mirando detrás de los azulejos huecos. Buscando tesoros, aprendiendo a hacer pastel de ciruelas, a tirar piedras al agua del río. Lo sé, claro que lo sé. Poco a poco. Después tengo ganas de salir corriendo. Puede que mañana, ahora está tocando un violinista azul por encima de mí tejado.
Querida, estoy solo y sin nada que hacer en el mundo. Las tormentas pasan. Los ruidos pueden ser una melodia. Un vaso de agua es solo eso, y nadie se ahoga....
miércoles, 14 de abril de 2010
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Similitudes que soñás.Lugares que no existen,pero vuelves a pasar.Errores ópticos del tiempo y de la luz... tanto pediste retener ese momento de placer,antes de que sea tarde,vuelve la misma sensación,esta canción ya se escribió hasta el mínimo detalle.Mira el reloj, se derritió rebobinando hacia delante,te alcanzo ecos de antes rebotando en la quietud ...cartas, fotos viejas, dedicatorias, gente que no está, gente que está y seguirá estando...mis perros, mis cosas...recortes de diarios, fotos viejas, anécdotas, y bla bla bla...
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